Cállate, cállate de una vez, estoy harta de escucharte!
Abro los ojos tomando conciencia de donde estoy, es mi sofá. Otra noche más he siso incapaz de llegar al dormitorio y meterme en la cama.
Cuando pongo el pie en el suelo tengo que sujetarme con fuerza el estómago o un líquido verde y amargo mezclado con el ron ingerido saldrá disparado con la primera arcada.
Tropiezo con un par de latas de cerveza vacías y haciéndome paso entre los cojines y la ropa desparramada por el suelo llego al baño.
-¡Mírate, y si tienes valor piensa en lo que te estás convirtiendo, ¿dónde ha quedado tu frescura, tu sonrisa y tus vivarachos ojos?
-Otra vez tú, pareces al Pepito Grillo, ¿quién te ha dado vela en este entierro?, venga, dime,
¿ a ti que te importa lo que haga o deje de hacer con mi vida?, es eso, mi vida.
Cuando pongo el pie en el suelo tengo que sujetarme con fuerza el estómago o un líquido verde y amargo mezclado con el ron ingerido saldrá disparado con la primera arcada.
Tropiezo con un par de latas de cerveza vacías y haciéndome paso entre los cojines y la ropa desparramada por el suelo llego al baño.
-¡Mírate, y si tienes valor piensa en lo que te estás convirtiendo, ¿dónde ha quedado tu frescura, tu sonrisa y tus vivarachos ojos?
-Otra vez tú, pareces al Pepito Grillo, ¿quién te ha dado vela en este entierro?, venga, dime,
¿ a ti que te importa lo que haga o deje de hacer con mi vida?, es eso, mi vida.
Inmóvil, bajo el chorro tibio del agua de la ducha, observo mi desnudez y las lágrimas brotan sin desearlo, me avergüenzo de mi misma, froto los brazos hasta hacerme daño, como queriendo borrar las huellas que delatan lo que soy, lo que todos sospechan y lo que yo trato de ocultar.
Limpio el vaho del espejo con la mano y no me veo tan mal, solo bolsas bajo los ojos, pelo sin brillo, piel ajada y mate, ¡bah!, tonterías, aun controlo.
No, otra vez no, vuelven los temblores, el sudor que me empapa y los dolores, estos dolores que me dejan agotada.
Y de nuevo las voces en mi cabeza, golpeándome la sien – no vayas, tu sueldo apenas te llega para el alquiler y alguna lata de conserva, ¿quieres acabar de puta en cualquier esquina para pagar tu dosis?.
Basta, déjame tranquila, te lo suplico, mañana lo dejo, lo juro, solo una vez más.
El intercambio es rápido, como siempre, sin más testigos que los fantasmas del oscuro callejón.
Allí mismo, entre dos contenedores de basura, rodeada de inmundicia, recobro la tramposa sensación de felicidad.
Allí mismo, entre dos contenedores de basura, rodeada de inmundicia, recobro la tramposa sensación de felicidad.
Otra vez más el ángel de mi conciencia se va derrotado mientras el demonio de la heroína corre por mis venas.
Ufff
ResponderEliminarhace poco menos de un mes , encontraron muerta en su cama a una chica .... la historia sería muy larga de explicar .. con metadona en la mesita .
Llevaba sin vida desde el día anterior cuando su madre llamó a los servicios de emergencia ...
La madre dice que por fin va a poder ser feliz , se alegra de su muerte ...
Tu relato me lo ha recordado .
Hasta que punto la adicción se convierte en un terrible monstruo , para llegar a esos límites ( tanto de la madre como de la hija ) ???
Estremecedor relato amiga .
CHAPEAU !!
Besos ESCRITORA